Claudio Argentino Casoy
El Altillo, ubicado en el Salón de Actos de la Facultad de Agronomía de la UBA, conserva un testimonio excepcional de la vida universitaria de la década de 1970.
Durante años permaneció aislado, lo que permitió preservar grafitis y pintadas realizadas primero por estudiantes y luego intervenidas por otras expresiones que llevan la firma de la Triple A. Estas huellas constituyen una suerte de foto de época y reflejan el clima de conflictividad social y política de aquellos años.
En 2015, el Consejo Directivo de la FAUBA impulsó su puesta en valor y conservación. Se mejoró el acceso al lugar, comenzó la restauración de los grafitis y se incorporaron documentos y una línea de tiempo que vincula lo ocurrido en la Facultad con la historia de la UBA, la Argentina y el mundo.
Hoy, El Altillo es un espacio de memoria, reflexión y transmisión entre generaciones, que recupera también la historia de estudiantes, docentes y nodocentes de la FAUBA detenidos-desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar.
Su preservación permite mantener vivas las huellas de la historia universitaria y reafirmar el valor de la pluralidad, la libertad de expresión y la vida democrática.
"Se dice que existe un lugar en Buenos Aires donde lxs desaparecidxs no están bajo tierra, ni en el río, ni en la memoria de amigxs, ni en incansables escritos judiciales, sino encerradxs en un altillo. Altillo que conserva el trazo de sus pintadas apuradas (para quien sepa mirar); lxs más desprevenidxs apenas verán la triple A de brocha gorda aplastando los sueños que no llevaron a cabo. Un altillo que está dentro de una casa de estudios, dentro de una manzana arbolada, dentro de una ciudad que por momentos muestra y por otros esconde".Dafne Casoy